Teletrabajar, ese maravilloso estado en el que no tienes que despertar tan temprano para bañarte, vestirte, comer algo rápido y salir a perder minutos y minutos de tu día en el transporte público o en el tráfico mientras manejas hasta tu oficina, en donde estarás durante 8 horas hasta que termine tu jornada laboral y debas emprender el camino a casa, en hora pico, con tráfico y agotada.

Teletrabajar, lo que para muchos significa despertarse a la hora que quieras, ir directo a tomar una taza de café, usar la pijama todo el día, sentarte en la cama a ejecutar tus tareas y poner la ropa a lavar en cualquier momento. Si no estás atascada en el tráfico, tendrás mucho tiempo libre para hacer lo que quieras, y eso incluye tu trabajo, descansos y tiempo para perder.

Teletrabajar, ese espeluznante método de trabajo que una vez comienzas a ejecutar, te absorbe y descubres que no tienes tanto tiempo como suponías y que la pijama ya comienza a oler un poco desagradable.

Si eres un Asistente Virtual o un trabajador de una empresa que ha implementado el teletrabajo comprenderás esta situación. Al principio, crees que trabajar desde casa será muy sencillo porque ahorrarte el tiempo de desplazamiento a la oficina hará que tengas más horas a tu disposición. Ya la primera semana vemos que no es así. Las distracciones absorben nuestra productividad, así como la falta de planificación y de horarios establecidos. Porque sí, al trabajar desde casa debes organizarte de una forma casi rígida para poder culminar tus asignaciones en los tiempos establecidos por tus clientes o jefes.

En el blog de CiavGroup hacemos hincapié en técnicas para aumentar la productividad al teletrabajar. Así, hemos hablado de la técnica del pomodoro, del 80/20, de del correo electrónico y de los secretos de los grandes emprendedores mundiales. Todas técnicas quizás complicadas que requieren de tiempo para adaptar a tu rutina diaria y que sean efectivas.

Sin embargo, la revista digital Entrepreneur México publicó cinco acciones que puedes comenzar a realizar ya mismo, sin tanta preparación, para aumentar tu productividad. Lo mejor: todas avaladas por la ciencia.

5 pequeñas acciones avaladas por la ciencia para ser productivo

1.- Vestir como si fueras a la oficina: Sabemos que es muy tentador usar la pijama durante todo el día. ¿Para qué cambiarte a ropa más “formal” si nadie te está viendo? Además, si no ensucias, lavarás menos y tu prendas durarán más. Y ni hablar de cómo se reduce la factura de luz al mantener la lavadora apagada. Sí, son muy buenos argumentos, pero aunque ahorres en electricidad, permanecer en pijama te pone en un estado mental de flojera. Así de simple. Por el contrario, vestir como si fueras a la oficina hace que tu mente se predisponga a una actitud de trabajo.

Dice Entrepreneur que un estudio de Journal of Experimental Social Psychology descubrió que la ropa tiene significado simbólico. La ropa de oficina, cualquiera que sea, te pone en actitud laboral. Así que a quitarse esa pijama y vestirse de Asistente Virtual, aunque eso signifique ropa playera y chanclas.

2.- Rodéate de plantas: A quién no le gustaría trabajar rodeado de naturaleza, con la frescura que las plantas brindan. Pues si a ti te gusta, existe una razón científica. Una investigación de ScienceDaily encontró que la decoración con plantas aumenta la productividad en 15% porque los trabajadores se encontraban más a gusto en estos lugares.

Así que a la hora de decorar tu espacio de trabajo en casa (porque debes destinar un espacio que no sea la mesa del comedor o tu cama para trabajar), recuerda decorarlo con algunas plantas que aporten su fresco color verde, su delicioso aroma y aire fresco. Así sea una pequeña suculenta al lado de tu computador, te sacará una sonrisa y te pondrá de buen humor.

3.- Haz de la música tu compañero de trabajo: ¡Gracias a la tecnología por darnos Youtube y Spotify! Pocas cosas nos hacen sentir tan vivos y enérgicos como cantar a toda voz nuestras canciones preferidas… y hasta bailarlas. ¿Qué tal si comienzas tu jornada laboral con una buena canción? No hay que hacer una investigación muy profunda para descubrir que existe una conexión positiva entre la música y la disposición hacia ciertas actividades como el ejercicio o las tareas del hogar. ¿Y si esa conexión la trasladamos al trabajo? La música hace que nos acerquemos con mejor humor a estas actividades. La música libera dopamina, lo que reduce el estrés, te motiva y te pone de muy buen humor.

Eso sí, deja las canciones que puedes cantar para antes de comenzar con la ejecución de tus tareas o para los momentos de descanso y opta por música sin letra para aumentar tu concentración.

Si no sabes qué música puede ayudarte, en el buscador de tu reproductor online, escribe “música para estar concentrado” o “música para trabajar”. Hay muchos playlists listos para ti.

4.- Descansa, pero no te distraigas:La distracción es el mayor mal del teletrabajo. Cualquier cosa nos distrae: los niños que llegan del cole, la ropa por lavar, la preparación de las comidas, otras personas que convivan contigo y, el rey de las distracciones, el teléfono celular.

Es normal y por eso resulta tan importante tener horarios y reglas claras para trabajar desde casa sin ser víctima de estos distractores.

“¿Entonces debo trabajar corrido y sin distractores para ser más productivo?” Debes trabajar con la menor cantidad de cosas que te distraigan, pero jamás establezcas un horario corrido.

Los descansos son importantes cuando deseas trabajar de forma más eficiente porque ayudan a la corteza prefrontal del cerebro a recargar y poder estar concentrado en el trabajo.

Un artículo PsychologyToday asegura que estar mucho tiempo ejecutando una misma tarea disminuye el desempeño, genera estrés y cansa. En cambio, “tomar pausas refresca la mente, recarga tus recursos mentales y te ayuda a ser más creativo”.

¿Cómo puedes descansar? Haz una pequeña caminata, lee, prepárate un café, haz meditación o ejercicio, toma una siesta o escucha un podcast, por ejemplo.

5.- Calientito es mejor: ¿Recuerdas esos días de oficina en los que parecía que estabas en el Polo Norte porque la temperatura del aire era demasiado baja? A todos nos pasó. En lugar de enfocarnos en culminar nuestras tareas diarias, pasábamos el día evitando congelarnos. Nadie puede ser productivo así.

La Universidad de Cornell descubrió que en las oficinas a 20ºC se cometen 40% más errores y baja la productividad en comparación a las que están a 25ºC.

Cuando trabajas desde casa, eres dueña y señora del termostato… o por lo menos de las mantas y las ventanas.

Mantén tu espacio en una temperatura agradable para ti. Si hace mucho frío, cierra las ventanas, cúbrete bien y mantén una bebida caliente a la mano. Si por el contrario, hace calor, abre las ventanas, muda la oficina al balcón o al patio y disfruta del fresco.

Cuando tu cuerpo no está preocupado por mantener su temperatura interna, puede concentrarse con más facilidad y ser mucho más productivo.

La ciencia avala estos truquitos, así que no esperes más y comienza desde ya a implementarlos en tu rutina diaria. Y, por favor, quítate ese pijama de una buena vez. Ya verás cómo te sentirás de bien al vestirte todas las mañanas con ropa de salir.

¿Has implementado alguno de estos trucos en tu trabajo desde casa? ¿Cuál te parece más efectivo? ¡Cuéntanos!