Estás en la cancha. Es un partido importante. Tú, como capitán del equipo, debes lograr que el resto de tus compañeros hagan lo que tienen que hacer: cada uno en la posición correcta, esperando la pelota que le pasará otro, para pasársela al siguiente hasta que llegue al delantero. Hay que marcar ese gol que les dará el triunfo por el que tanto han trabajado. Pero no hay coordinación, se ven desorientados, apáticos, desconcentrados. Van al descanso. En los vestidores, solo dicen: este juego se perdió, ya no hay nada que hacer, que pasen rápido estos 45 minutos para irnos a casa… ¿Qué pasa?, te preguntas y les preguntas. Nadie responde. Pero si este es un partido importante, en el que han puesto mucho trabajo previo, el que pondrá el nombre del club en el ojo público. “Sí, pero pondrá el nombre de los directivos. Ellos creen que es solo su trabajo. Nos maltratan, nos pagan mal, nos ignoran… ¿Para qué darles el título?”, dice uno. Por fin entiendes qué pasa. Tu equipo está absolutamente desmotivado y con razón. ¿Cómo no te diste cuenta antes? El día a día de los entrenamientos no te permitió ver más allá. No hay mucho que puedas hacer en 15 minutos, pero aún queda campeonato. A partir de ahora, ¿qué acciones vas a tomar?

Quizás hemos exagerado un poco, pero el caso es que la desmotivación de tu equipo de trabajo, sean tus empleados de planta o tu equipo de teletrabajo, afectará de forma significativa los resultados de tus proyectos y el cumplimiento de los objetivos de tu empresa.

Un equipo desmotivado no es productivo, se nota agotado, está de mal humor y le da igual los resultados que se logren (o que no se logren). En realidad, esas personas no se sienten parte de un equipo y por lo tanto no funcionan como tal.

Evidentemente, el primer paso que debes dar como líder para mantener a tu equipo motivado es averiguar qué los desmotiva. Sin embargo, las razones son tan variadas que pueden ser difíciles de identificar: estar en una posición en la que no se encuentran cómodas, sentirse sobre calificados o poco calificados para un cargo, que no se tomen en cuenta sus propuestas, mal clima laboral, poca articulación entre los objetivos de cada miembro del equipo, mala gestión de la persona a cargo, remuneración no acorde a las responsabilidades del trabajo, poca flexibilidad laboral, y un largo etcétera.

¿Cómo hacer para descubrir la causa de esa desmotivación? Primero, crea un clima de confianza en que te muestres interesado de forma genuina en lo que les sucede tanto en sus vidas personales como laborales. Una vez exista esa confianza, comienza a preguntarles de forma individual cómo se sienten, qué necesitan para alcanzar sus metas, cómo pueden colaborar para alcanzar objetivos, qué propuestas tienen para mejorar los sistemas del equipo, qué ideas pueden aportar para ciertos temas relacionados al trabajo, etc. La comunicación efectiva es fundamental para que el ambiente laboral sea óptimo y cada miembro del equipo se sienta escuchado y atendido.

Aunque a primera vista pareciera que este es un tema relacionado exclusivamente a equipos de trabajo fijos de empresas, en realidad también aplica a equipos de teletrabajo y de asistentes virtuales. En la medida que tus colaboradores se sientan a gusto trabajando contigo (y no para ti), estarán motivados, se sentirán incluidos y los resultados serán excepcionales.

La pregunta de oro en este punto es: ¿Cómo podemos hacer para mantener motivados a nuestros colaboradores? Aquí te traemos 5 recomendaciones para que lo logres.

 

5 recomendaciones para mantener a tu equipo motivado

1.- Haz retroalimentación: Una retroalimentación oportuna te permitirá estar al tanto de lo que sucede en el equipo de trabajo y podrás atender las situaciones complicadas antes de que hagan más daño. Ya sean mesas de retroalimentación grupales o sesiones individuales, conversa con ellos cada cierto tiempo para conocer a profundidad sus expectativas, opiniones y problemas. No esperes a que sea la “fecha” de retroalimentación en la empresa. Si notas que algo no va bien, en seguida aplica la técnica de que consideres pertinente. Recuerda siempre reconocer el trabajo individual y grupal cuando los objetivos se cumplen. Que un colaborador se sienta reconocido es fundamental para su motivación.

2.- Promueve la capacitación: Un colaborador se va a sentir muy a gusto en un lugar que se preocupa por su crecimiento profesional y personal. Además, una constante capacitación te permite asignarles trabajos más específicos, lo que sin duda tendrá beneficios para tu empresa. En el caso de que trabajes con colaboradores externos, destina tiempo para capacitarlos de tus sistemas y procesos. Además, si necesitan algo más de tiempo para adquirir algún conocimiento que les permita completar sus asignaciones con mayor eficiencia, permíteselos en la medida de lo posible.

3.- Siéntalos en el lugar del bus que les corresponde: El escritor especialista en temas de empresas, negocios y liderazgo Jim Collins dice que una empresa es como un bus en donde hay un conductor (el líder) y muchos asientos para los empleados o colaboradores. De acuerdo al perfil de cada uno, el líder los sienta en los asientos. Sin embargo, puede ser que uno de estos colaboradores no esté dando todo su potencial y los resultados no sean los esperados. Lo primero que debes hacer es moverlo de asiento. Quizás está sobre calificado para ese cargo o esté asumiendo unas responsabilidades mayores de las que puede manejar. El punto es que cada persona debe estar en el puesto que le corresponde para dar lo mejor de sí mismo. Antes de bajarlo de bus, primero cámbialo de asiento.

4.- Escúchalos: Aprovecha la hora del almuerzo o el momento del café para hablar con ellos en un ambiente más relajado. Sin la presión del puesto de trabajo, tus colaboradores estarán más abiertos a hablar sobre esas situaciones que los mantiene bajo estrés, desmotivados y sin ganas de ir a trabajar. También usa este espacio para hablar de sus proyectos individuales y grupales y cómo puedes implementarlos a los proyectos de la empresa. Eso sí, además de escucharlos, debes tomar acción. Que esta charla sirva para hacer cambios profundos en esas situaciones que los molestan o que les interesa.

5.- Sé flexible: ¿Tienes alguna empleada que se ausenta mucho porque no tiene quien cuide a sus hijos? ¿O algún colaborador que tiene problemas para llegar al trabajo porque su auto se dañó? En un ambiente laboral poco o nada flexible, este tipo de situaciones fomentan el ausentismo laboral o la alta rotación de empleados. Y eso les cuesta dinero a las empresas y muchos dolores de cabezas a los jefes. Sé flexible. Por ejemplo, en estos casos puedes fomentar el teletrabajo y permitir que tus empleados ejecuten sus tareas desde casa.

Recuerda, el mayor activo de tu empresa son tus empleados y colaboradores. Por esto, es fundamental que los mantengas contentos, apreciados y reconocidos. Un colaborador motivado es una persona productiva, entregada y feliz.

¿Cómo mantienes motivados a tus colaboradores? Ayúdanos a dar más recomendaciones a la comunidad. Deja tus sugerencias en los comentarios y la compartiremos con todos.

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